Archivo mensual: junio 2010

¡Aplaudan coño!

La espontaneidad enterrada

La espontaneidad enterrada

Más que hinchas, era la vanguardia del pueblo, la demostración de la organización proletaria. Según uno de los idénticamente uniformados que asistió a la derrota de su país ante Brasil, “anotar un gol fue una victoria del país de Kim Il Sung sobre una potencia” (para estos loquitos todo es guerra). Quiero ver que dicen ahora tras el 7 a 0 con que cayeron ante Portugal (¿Será que los castigan a la vuelta?). Se podía ver a un grupito de no más de 50, aunque los datos oficiales hablan de más de 200 coreanos estimulando a su seleccionado. Todos hombres, todos vestidos igual, todos celebrando con los mismos gestos ensayados, todos llegando y saliendo juntos en el ómnibus asignado, todos yendo a trancarse en el mismo hotel. Algunos medios revelaron que se trata de un grupo cuidadosamente seleccionado por el régimen, seguramente entre trabajadores destacados, lógicamente miembros del Partido o agentes de la seguridad. Aquí es que identificamos la mayor similitud con nuestra realidad: así como los cubanos, los coreanos del norte no pueden entrar y salir libremente de su país ni para ver a su equipo en un Mundial, ni visitar al hijo que vive al otro lado de la frontera. Muy risueños, se negaban a responder las preguntas de la prensa. No estaban allí para hablar. Una versión de la prensa china afirma que son actores contratados en ese país para escenificar apoyo al equipo norcoreano y demostrar que existe una hinchada. Fueran lo que fueran, aquellos hombres-agentes-actores representaron públicamente la mordaza de la alegría y la muerte de la espontaneidad. ¿Qué será que la perturbada dictadura coreana quería hacernos creer con su teatrico?